Un reportero preguntó al gran Muhammad Alí, uno de los mejores
boxeadores de todos los tiempos: – “¿Cuántos abdominales haces?”, a lo
que él respondió – “No lo sé, no cuento los abdominales que hago. Sólo
empiezo a contar cuando duele".
Las personas siempre intentamos
buscar atajos, no sufrir, no esforzarnos, pero sí queremos tener éxito.
El éxito nunca es indoloro, y no debería serlo, ya que la verdadera
satisfacción no está sólo en saber que he logrado mis metas, sino también en sentirme orgulloso de mi mismo por mi esfuerzo y sacrificio.

