Hoy es un día ventoso y nublado en Madrid. Es curioso que aunque mucha
gente dice no creer en lo que no ve, hasta donde sé, no existe ninguna
persona que niegue la existencia del viento. Y efectivamente, el viento
no se ve, ¿entonces qué es lo que vemos? sus consecuencias: árboles
moviéndose, hojas revoloteando, pelos despeinados, especialmente aquel
pelo como el mío :) ¿Es posible que aquello que no vemos pero que existe marque la diferencia
entre unas personas y otras? Siempre me pregunté por qué dos ingenieros
graduados de la misma universidad y con la misma formación pueden tener
éxitos tan distintos. Si de verdad todo el éxito laboral se define por
los cursos hechos, sería lógico pensar que todos los que hacen los
mismos cursos tendrán el mismo éxito. Sé que no he descubierto la rueda,
pero yo lo veo claro, la diferencia la marca la actitud. Sí, la
actitud, eso que no se ve en las fotos de graduación pero cuyas
consecuencias de éxito vemos con el transcurso del tiempo, tal cual como
el viento. Y sí, lo que se ve importa, pero lo que no, como nuestra
visión de la vida, nuestra actitud ante las dificultades, nuestra
perseverancia, nuestros principios, definen quiénes somos y el éxito que
somos capaces de tener. Ojalá que cuando conozcamos a personas, nos
enfoquemos, más que en lo obvio, en lo que no se ve. David Alfonso
Parodi.

